Por
otro lado, la campaña de la EAACI busca involucrar a la Unión
Europea, para que se mejore el etiquetado de los alimentos y para
poder facilitar el acceso a los tratamientos de emergencia, en el
caso de sufrir una anafilaxis. Y, es que en el caso de lleve la
etiqueta “Puede contener cacahuetes” o “Puede contener leche”,
no están reguladas por la ley, por lo que va a ser sólo por la
propia iniciativa de los fabricantes de alimentos. Por esta razón,
el problema radica en los diversos fabricantes, ya que pueden usar
diversos criterios, para las etiquetas de la clase “puede
contener”. Por esta razón, las etiquetas “pueden contener” que
se usan, hoy en día, representan varios niveles de contaminación y,
de esta manera, varios niveles de riesgo. En la campaña, por otro
lado, se busca enseñar a la población entre lo que es una
intoleración alimentaria y una alergia alimentaria. Lo primero, las
intolerancias alimentarias no van a estar relacionadas con el sistema
inmunitario, de manera directa y, por esta razón, no se pueden medir
con las mismas pruebas, que en el caso de las alergias. La
intolerancia a la lactosa es por una hipersensibilidad no alérgica y
las reacciones a los aditivos, que puede llevar la comida, es, en la
mayor parte de los casos, no alérgicas.
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