Los
desodorantes y los antitranspirantes se pueden usar en determinadas
zonas del cuerpo, como son las axilas, los pies... no poseen efectos
secundarios, pero van a llamar la atención por su gran eficacia,
ante el olor corporal, si este es fuerte. Los antitranspirantes van a
evitar el sudor, ya que taponan las glándulas con sales de aluminio.
Aunque su efecto va a ser mayor -y es muy útil, en el caso de sufrir
de sudor excesivo, con un olor intenso-, está contraindicado llegar
a abusar de ellos, ya que podrían llegar a provocar el taponamiento
de los poros.
→ Enjabonarse
las partes más difíciles. Enjabonarse la zona de las piernas, los
brazos y la cabeza, en cada ducha que nos demos, es muy recomendable,
pero, hay que esmerarse en la higiene de lo que se conoce como
“rincones corporales”, o sea, la zona de las axilas y de los
genitales, que son bastante más problemáticos, en estos casos.
→ Usar
jabón líquido con clorhexidina, en la ducha: Es un posibilidad, si
se sufre de olor corporal bastante fuerte o si se suda en exceso.
Para poder combatirlos, es muy recomendable el uso de compuesto de
clorhídróxido de aluminio, después de cada ducha.
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