En los casos más peligrosos, nos encontramos que la infección se llega a extender y se han conocido casos de hepatitis, de tétanos o, incluso, en casos más extremos de endocarditis infecciosa ( o sea, infecciones de las válvulas cardíacas) en aquellas personas que sufrían de lesiones valvulares, con anterioridad.
Algunas de las complicaciones más comunes, en el momento de hacerse un piercing, son:
→ Las alergias. Las alergias pueden venir provocadas por el tipo de material o por la sensibilidad, de cada persona. La mayor parte de los piercings son de acero inoxidable, niobio, titanio, oro o de aleaciones. Pero, aunque existe una normativa sobre los materiales, que se pueden usar, en los piercings, continúan existiendo problemas, con las alergias. Es cierto que el niobio y el titanio son los que producen menos reacciones, como sucede con el oro, que debe ser, al menos, de 14 quilates, aunque si estamos ante nuestro primer piercing se recomienda que sea de 18 quilates o más, para poder evitar posibles alergias. Algo similar pasa con el acero inoxidable, ya que el problema de alergia va a venir por la cantidad de níquel que posee. En un primer momento, hay normas que limitan este hecho, pero no se suelen cumplir. Por esta razón, es mejor no optar por este material, si estamos ante nuestra primera perforación y se recomienda su uso, cuando la zona ya haya cicatrizado.
Foto: fuente

No hay comentarios:
Publicar un comentario