La
interacción que tiene lugar entre la madre y el feto, puede tener
una serie de beneficios, para la salud de los dos. Así, durante el
embarazo el corazón de la madre va a aumentar su esfuerzo en un 50%,
ya que su cuerpo va a sufrir una serie de cambios fisiológicos, a
los que su sistema cardiovascular va a tener que adaptarse. Como nos
explica la Sociedad Española de Cardiología (DEC), en el embarazo
aumenta el volumen sanguíneo, la frecuencia cardíaca y el gasto
cardíaco (o sea, la cantidad de sangre, que es expulsada del
corazón). Por otro lado, se va a producir un descenso de la tensión
arterial, tanto de la sistólica (la que tiene lugar durante las
contracciones del corazón) como la diastólica (con el corazón, en
estado de relajación). Un ejemplo de los beneficios, entre la
interacción entre la madre y el hijo, ha demostrado que las células
cardíacas del feto, pueden llegar a reparar parte del tejido, que ha
sido dañado, del corazón de la madre, que sufre, a lo largo de un
evento cardiovascular, a lo largo del embarazo. Los investigadores de
la Mount Sinai School of Medicina (EEUU), que ha llevado a cabo un
estudio, en los ratones, provocaron infartos en madres gestantes, que
están bien de salud y comprobaron cómo las células fetales viajan
hasta el tejido, que está dañado, para poder sustituirlo. Dos
semanas, después del infarto, se ha comprobado que el 2% de las
células del corazón materno lesionado, podrían provenir del feto.
Foto:
fuente

No hay comentarios:
Publicar un comentario