El
hirsutismo es una enfermedad que se caracteriza por un crecimiento
excesivo de vello, en la zona de la cara, los pechos y el pubis, y lo
viene sufriendo el 5% de la población femenina, en todo el mundo. Es
muy frecuente al final de la menopausia, cuando hay un aumento en la
producción de andrógenos, por parte del ovario o de las glándulas
suprarrenales. Por el efecto que se produce sobre los folículos
pilosos y las glándulas sebáceas, que están asociadas, el
hirsutismo se suele acompañar, también, por una piel grasa o acné.
Cuando el desequilibrio hormonal llega a unas cuotas muy altas, la
aparición del vello va a ser, cada vez, más grueso, con un aumento
de la musculatura, alopecia y un crecimiento desproporcionado del
clítoris. Estos signos, por otro lado, también demuestran que puede
existir un tumor secretor. Estos tumores son bastante raros, pueden
encontrarse en un ovario o en las glándulas suprarrenales, eso sí,
en forma de adenoma, que es un tumor epitelial benigno, o carcinoma,
que es una forma de cáncer epitelial o glandular. Ante su presencia,
los niveles hormonales de LH y FSH, que son producidos en la
hipófisis, a causa de su acción en los órganos reproductores, va
a ser suprimido, a menudo, o va a estar por debajo de su nivel
normal; mientras que, en el caso de los andrógenos circulantes, se
podrían llegar a doblar los valores normales.
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