La
sociedad del hombre moderno, que está ayudado por la tecnología,
nos ha hecho olvidar que existe un reloj biológico. Ir contra
natura, en ocasiones, es peligroso contra nuestra salud. Según un
estudio, realizado en Alemania, que se ha publicado Current Biology,
el desfase que existe entre el reloj interno de las personas y la
realidad de las agendas diarias, no sólo va a causar cansancio a
quien lo sufre, sino que va a influir en la oleada creciente de
obesidad, que está sufriendo en la población. Una investigación,
que se ha realizado por parte de la Universidad de Múnich, ha puesto
a la vida la gran discrepancia entre el ritmo diario del reloj
fisiológico y el reloj social. Según su propio autor, Till
Roenneberg, a causa del jetlag social, la gente sufre una carencia
crónica de sueño, lo que hace que sea proclive a fumar y a beber
más cafeína o alcohol. El estudio ha sido fruto de 10 años de
trabajo sobre la relación de comportamiento humano, ante el sueño y
al despertar y que se usaba para crear un mapa mundial de algo tan
importante, como es el sueño. El análisis de la información, que
se ha recopilado, donde se incluye la altura, el peso y las pautas de
sueño de los participantes, en dicho estudio, lo que va a permitir
concluir que la gente, que tiene un jetlag social, que es más
acentuado, es, también, por otro lado, a poder sufrir sobrepeso.
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