La llegada de un hijo, sobre todo si el primogénito, va a traer una serie de cambios en la relación de pareja, que podría verse afectada, si dichos cambios son radicales, lo que va a provocar que los padres tengan que dejar, en un plano secundario, algo tan importante como es la actividad sexual. Los padres se suelen volcar en la crianza del pequeño, que es más importante, si son primerizos, que se pueden ver sobrepasado por esta situación, lo que puede provocar que dejen a un lado su vida como amantes. Pero, los padres deben tener claro que deben tener intimidad, que su vínculo amoroso no se vea afectado, por sus obligaciones como padres. Así, debemos tener en cuenta esta serie de consejos. Lo primero, debemos tener ayuda, tanto de familiares, como de amigos. Y, antes de que el bebé cumpla seis semanas, los padres deberían haber disfrutado de una cita, para ir a cenar, pasar una noche en pareja, sin sentirse mal por ello. Se darán cuenta de que no pasa nada y que, después de dicha cena, van a sentirse con fuerzas renovadas y podrán atender mejor a su pequeño. También, tenemos que tener en cuenta una serie de factores, por ejemplo, si la madre ha sufrido una cesárea, que va a provocar que tengamos una convalecencia, que va a ser más larga. Pero, tras el tiempo recomendado, para recuperarse física, se recomienda volver a tener relaciones sexuales, lo antes posible. Eso sí, debemos recordar que, después del parto, a causa de los cambios hormonales, podría ser muy recomendable el empleo de lubricantes o de geles vaginales.
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